TERAPIA DE PAREJA

Terapia de pareja

¿Cómo es y para quién?

La terapia de pareja es recomendable tanto en aquellas parejas con desavenencias o con fuertes conflictos y estrés en el matrimonio, como aquellas que están a punto de separarse o divorciarse.

Las parejas con problemas de comunicación, déficit de habilidades de solución de problemas y aquellas que utilizan el castigo como forma de interacción, pueden beneficiarse de la terapia de pareja. También puede ser utilizada por aquellas personas con, relativamente pocos problemas de pareja pero que desean optimizar su relación; tales parejas se encuentran, a menudo, aburridas, ocultan sus sentimientos o se aguantan mutuamente.

Cuando la pareja lleva unos años juntos, es frecuente que se desatiendan aspectos importantes para el cuidado del otro o para las necesidades propias de la pareja, lo cual lleva a un estado de deterioro, que lleva la incomunicación y a una pérdida importante de la afectividad.  

La separación, el divorcio y sus efectos posteriores en la vida de las personas a las que afecta, ejerce una gran presión sobre el funcionamiento psicológico y físico de los individuos y merece la pena llamar la atención sobre la posibilidad y la necesidad de abordar estos problemas.

¿Cómo se realiza la terapia de pareja?

El psicólogo terapeuta seguirá unos pasos que podrían resumirse:

  • Crear una buena relación terapéutica con la pareja favoreciendo un clima de colaboración y trabajo en equipo a través del entendimiento, la empatía y la aceptación incondicional de los problemas con el paciente.
  • Evaluar de forma individualizada cuáles son los factores que originan y mantienen los problemas.
  • Explicación pedagógica al paciente de por qué ocurren y se mantienen sus conflictos.
  • Marcar unos objetivos a alcanzar mediante el tratamiento, de acuerdo con la pareja.
  • Diseñar un tratamiento adecuado a las necesidades de la pareja y aplicar las técnicas más adecuadas para sus problemas.
  • Un objetivo básico es el entrenamiento en habilidades de comunicación y de solución de problemas con el fin de que la pareja resuelva, de modo autónomo, no solo sus problemas actuales sino también aquellos que en el futuro pudieran plantearse.
  • Diseñar un programa de prevención de recaídas y de mantenimiento de los logros alcanzados en la terapia de pareja.